El invento de las “croquellanas”

Siempre me había dado muchísima pereza hacer croquetas. A los niños les encantan. A mi marido igual, o más. Encima mi madre y mi suegra compiten para el premio a las mejores “croquetas de la abuela”. Ambas las hacen más que riquísimas, ¡exquisitas! Mi madre casi siempre de cocido o pollo con algo de jamón, pequeñitas y crujientes por fuera y muy blanditas por dentro. Mi suegra suele hacerlas más grandes y consistentes, de pollo, de boletus, de roquefort, de lo que surja, pero buenísimas siempre. Nunca faltan en celebraciones familiares. Así que lo tengo difícil para los exigentes paladares “croqueteros” de mi familia.

Gracias a MyCook tengo bastante más fácil el hacer la masa. Suelo hacerlas de pollo o de la carne del cocido. El problema es que después de hacer la masa hay que pringarse a hacer las bolitas, rebozarlas y freírlas… Siempre me da una pereza… A veces la consistencia no es la adecuada… Recuerdo un programa de la “Super-nanny” en el que una familia, finalmente feliz después de sus consejos, se ponía a liar croquetas: los padres, los niños, todos juntos… Y recuerdo que yo para mí pensé, si en casa nos pusiéramos todos a liar croquetas sí que se liaba una buena… ¡Aparecería masa de croqueta hasta en el armario de las toallas!

Bueno, todo esto era hasta el pasado mes de abril. Coincidiendo con Sant Jordi fuimos al bautizo de mi ahijado Daniel, el peque de mi otra amiga-hermana, Silvia. Nos quedamos en un hotel maravilloso en la frontera entre Benicàssim y Oropesa, y decidímos alojarnos en régimen de media pensión. La primera noche en la cena nos sirvieron “croquellanas”. Cuando lo leí en el menú le pregunté a la camarera en qué consistían y me contestó que eran las croquetas típicas de Morella. Hago un inciso. Por si no lo conocéis, Morella es un pueblo precioso del Maestrazgo, al noroeste de la província de Castellón, patrimonio de la Unesco y que desde hace unos pocos años forma parte de los considerados ” pueblos más bonitos de España”. Os recomiendo firmemente el visitarlo. Y la gastronomía es también maravillosa.

Volvamos a las croquellanas. Básicamente y para contarlo fácil, son empanadillas rellenas de croqueta. Hacerlas, facilísimo. La masa de las croquetas, como siempre tengas costumbre de hacerla. Luego necesitas las obleas (las que venden en el súper para hacer empanadillas). Después, lo más fácil. Se rellenan las obleas con la masa de las empanadillas. En Morella suelen rebozarlas con huevo y pan rallado y freírlas. Pero puedes simplemente freírlas o incluso solamente pintarlas con clara de huevo y hornearlas. ¡Riquísimas!

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