Galletas caseras

Hace unos días celebramos la Primera Comunión de nuestro hijo pequeño Jorge. Tengo pendiente escribir un post acerca de cómo organizar una Primera Comunión sin que “se nos vaya la pinza” con la celebración, como publicaba hace poco el juez Emilio Calatayud.

Que a qué viene esto, os preguntaréis viendo que se va el tema del título del post. Pues bueno, como detalle dimos unas galletas de mantequilla decoradas con fondant, a modo de recordatorios, que nos hizo mi amiga Neus. Ya nos hizo las de Fran y las de Alejandro, pero cada vez nos hemos superado.

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El tema es que nos habíamos guardado unas cuantas para aquellos compromisos que pudiesen surgir, pero en menos de una semana nos las hemos comido todas y no hemos dejado apenas ninguna. La verdad, ¡imposible resistirse! ¡Nos encantan!

Así que viendo el éxito he decidido recuperar las notas de un taller de decoración de galletas que hice hace mucho tiempo, y en menos de media hora las tenía listas. Adjunto prueba gráfica, y abajo la receta.  ¡Espero que os gusten tanto como a nosotros!

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Ingredientes:

500 g de harina / 250 g de mantequilla a temperatura ambiente / 125 g de azúcar glas  (comprado) / 75 ml de leche / una pizca de esencia de vainilla

Preparación:

Amasar los ingredientes. Cuando tengas una masa uniforme, haz una bola y extiendela con un rodillo (para que no se pegue al banco, pon harina o azúcar glas). Con cortadores de galletas corta toda la masa que puedas en las formas deseadas, y ves colocándolas en una bandeja de horno fría, forrada con papel vegetal. Puedes volver a hacer una bola con la masa sobrante y repetir, en total, un máximo de tres veces. Luego déjalas enfriar en la nevera durante un par de horas.

Precalentar el horno a 160 grados, y transcurrido el tiempo, hornearlas durante 10-15 minutos.

Luego, sacarlas del horno y dejarlas reposar y enfriar.

Para decorar, usar fondant comprado. Yo lo compro blanco, y con colorante alimentario en gel le doy el color que quiero cada vez. Hay que trabajarlo con las manos y luego amasarlo con un rodillo y usar el mismo cortador que para las galletas. Una vez estén frías las galletas, hay que pegarles el fondant con cola alimentaria. Se puede hacer algún grabado o pegar alguna florecita dulce para acabar de decorar.

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Cocina de aprovechamiento 

Será porque llevo sangre valenciana y ya que la paella es un gran ejemplo de ello (surgió en las zonas rurales de Valencia entre los siglos XV y XVI, por la necesidad de los campesinos y pastores de una comida fácil de preparar con los ingredientes que tenían a mano en el campo) soy fan de la cocina de aprovechamiento. Me encanta reciclar restos de comida para hacer nuevos platos. También, comprar un pollo y hacer: con los muslos y contramuslos (más medio conejo, verduras y hortalizas, arroz y especias), una paellita; con la carcasa y las alas (más unas verduritas como puerro, apio, patata, zanahoria…) un caldito; las pechugas fileteadas a la plancha, y con los restos del caldo, crema de verduras y croquetas.

 Sabiéndolo, mi ex-compañera de trabajo y amiga Silvia, , un día me pasó una receta de Pan integral de Plátano y me dijo, “nunca más volverás a tirar plátanos maduros”. Totalmente cierto. Nunca más los he tirado. Incluso, en mi antigua oficina disponíamos de fruta. Cuando a veces se atrasaban los plátanos y se ponían negros me los llevaba a casa y al día siguiente volvían en formato pastel. Porque aunque la receta lo titule pan, es más bien un bizcocho.

Ayer mi cuñado vino a casa y me dijo, “se te están estropeando estos plátanos”, a lo que le contesté, “no te preocupes, mañana hago el pan de plátano”.
Bueno, aquí os dejo la receta (la original, aquí, es para Thermomix; abajo os la dejo adaptada para quien no tenga la máquina) y una imagen de cómo han quedado (he hecho dos, uno para nosotros y otro para mi cuñado). ¡La pena es que las nuevas tecnologías no permitan aún compartir los aromas! ¡Huele, mmmmm!

Pan Integral de Plátano

Ingredientes: (para 12 raciones)

– 85 gr. de mantequilla a temperatura ambiente

– 200 gr. de azúcar moreno

– 2 huevos

– 60 gr. de leche

– 3 plátano maduros (300-330 gr.)

– 240 gr. de harina integral

– 1 cucharadita de bicarbonato

– ½ cucharadita de sal

– 40-50 gr. de nueces troceadas o 25 gr. de nueces troceadas y 25 gr. de uvas pasas

 
Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y forramos un molde con papel de hornear (o lo engrasamos con un poco de mantequilla).

Con un procesador de alimentos o unas varillas eléctricas mezclamos bien la mantequilla, el azúcar y los huevos.

Añadimos la leche y los plátanos aplastados (con un tenedor) y mezclamos bien.

Incorporamos la harina integral, el bicarbonato, la sal y las nueces (o nueces y uvas pasas). Mezclamos durante unos segundos, hasta que quede todo bien integrado.

Vertemos la mezcla en el molde y horneamos durante 45-50 minutos, a 180º (antes de sacarlo, pinchamos con un palillo y cuando salga limpio es que ya está hecho).

Sacamos del horno, dejamos templar y desmoldamos sobre una rejilla.

¡12 semanas sin rutinas!

Pues eso. Gracias a Dios ya estamos finiquitando la última y la semana próxima volvemos al colegio y a las rutinas. Prometo escribir un día un post sobre lo que pienso acerca del calendario escolar y especialmente del calendario de vacaciones, imposible conciliar cuando ellos tienen 12 semanas libres y nosotros en el mejor de los casos cuatro. Pero hoy el tema va de recetas rápidas, muy útiles en estos días en los cuales llegamos a casa más tarde de lo habitual.

Hoy los niños han estado en casa de mi hermana y mi cuñada, que muy generosamente nos ofrecen ir a su piscina estos días de calor inaguantable. A pesar de que mi intención era llegar pronto a casa, cuando están en la piscina con sus primas es casi misión imposible sacarlos del agua. Así que no lo he conseguido y he necesitado tirar de una receta rápida, pollo con crema de soja y arroz hervido. 

Muy fácil, tenía pechuga de pollo fileteada. Le he echado sal a la carne y la he pasado por la plancha. Una vez hecha, en una sartén he vertido un brick de 250 ml de crema de soja (podría ser crema de leche, pero es más pesada y menos sana), he añadido una pizca de pimienta blanca y otra de nuez moscada, bien removido y he añadido todos los filetes de pollo unos minutos para que “chuparan” bien la salsa. Et voilà! De acompañamiento ayer había dejado hecho un arroz hervido, simplemente con sal y un par de hojas de laurel (que siempre le da un toque).

Y en diez minutos, la cena lista! Y Lo mejor es que les ha encantado, han dejado los platos relucientes !

El invento de las “croquellanas”

Siempre me había dado muchísima pereza hacer croquetas. A los niños les encantan. A mi marido igual, o más. Encima mi madre y mi suegra compiten para el premio a las mejores “croquetas de la abuela”. Ambas las hacen más que riquísimas, ¡exquisitas! Mi madre casi siempre de cocido o pollo con algo de jamón, pequeñitas y crujientes por fuera y muy blanditas por dentro. Mi suegra suele hacerlas más grandes y consistentes, de pollo, de boletus, de roquefort, de lo que surja, pero buenísimas siempre. Nunca faltan en celebraciones familiares. Así que lo tengo difícil para los exigentes paladares “croqueteros” de mi familia.

Gracias a MyCook tengo bastante más fácil el hacer la masa. Suelo hacerlas de pollo o de la carne del cocido. El problema es que después de hacer la masa hay que pringarse a hacer las bolitas, rebozarlas y freírlas… Siempre me da una pereza… A veces la consistencia no es la adecuada… Recuerdo un programa de la “Super-nanny” en el que una familia, finalmente feliz después de sus consejos, se ponía a liar croquetas: los padres, los niños, todos juntos… Y recuerdo que yo para mí pensé, si en casa nos pusiéramos todos a liar croquetas sí que se liaba una buena… ¡Aparecería masa de croqueta hasta en el armario de las toallas!

Bueno, todo esto era hasta el pasado mes de abril. Coincidiendo con Sant Jordi fuimos al bautizo de mi ahijado Daniel, el peque de mi otra amiga-hermana, Silvia. Nos quedamos en un hotel maravilloso en la frontera entre Benicàssim y Oropesa, y decidímos alojarnos en régimen de media pensión. La primera noche en la cena nos sirvieron “croquellanas”. Cuando lo leí en el menú le pregunté a la camarera en qué consistían y me contestó que eran las croquetas típicas de Morella. Hago un inciso. Por si no lo conocéis, Morella es un pueblo precioso del Maestrazgo, al noroeste de la província de Castellón, patrimonio de la Unesco y que desde hace unos pocos años forma parte de los considerados ” pueblos más bonitos de España”. Os recomiendo firmemente el visitarlo. Y la gastronomía es también maravillosa.

Volvamos a las croquellanas. Básicamente y para contarlo fácil, son empanadillas rellenas de croqueta. Hacerlas, facilísimo. La masa de las croquetas, como siempre tengas costumbre de hacerla. Luego necesitas las obleas (las que venden en el súper para hacer empanadillas). Después, lo más fácil. Se rellenan las obleas con la masa de las empanadillas. En Morella suelen rebozarlas con huevo y pan rallado y freírlas. Pero puedes simplemente freírlas o incluso solamente pintarlas con clara de huevo y hornearlas. ¡Riquísimas!

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Lasaña casera

Os debía la receta de la lasaña casera. Por petición popular. Había dicho que iba a intentar hacer una vídeo receta. Mi jefe y mi futuro representante, cuando sea una súper “maminfluencer”, insiste en que debo reconvertir Mi mamá lo intenta en un vídeo blog. Pero cuando he intentado grabarme me doy cuenta que la cámara no me ama. No doy nada bien… ¡Quizás sea por lo estúpida que me siento hablando sola mientras me “autograbo”!

Bien, la lasaña es un plato que triunfa mil en casa. Me pasó media tarde preparándola y luego se la comen entera en 15 minutos. Sé que debería tomármelo como un halago, pero me da cierta rabia. La verdad es que es una receta que necesita su tiempo, pero la verdad hoy en día con las placas de remojar se avanza mucho… Yo tanto el relleno como la bechamel lo hago en la máquina, en la MyCook, pero perfectamente se puede hacer de manera tradicional. Os dejaré ambos modos de preparación.

Si queréis triunfar con un plato, esta es una buena opción. Probad a hacerlo y me lo contáis.

INGREDIENTES:
Salsa boloñesa
20 Láminas pasta lasaña
50 g de Aceite de oliva
150 g de Cebolla
150 g de Zanahoria
220 g de Tomate
Sal
1 Hoja de laurel
350 g de Carne picada
Pimienta negra molida
Bechamel
30 g de Mantequilla
50 g de Harina
500 g de Leche
Sal
Nuez moscada
Pimienta blanca

PREPARACIÓN PREVIA:

Pon las láminas de pasta de lasaña en remojo y mientras tanto elabora la salsa boloñesa y la bechamel.

ELABORACIÓN CON MYCOOK:

Calienta el aceite 1 minuto, a 120º, velocidad S (sofrito). Añade la cebolla en la jarra y sofríe 6 minutos, a 120º, a la misma velocidad, S. Agrega la zanahoria, el tomate y una pizca de sal y programa 5 minutos, 120º, velocidad 3. Añade la hoja de laurel, la carne picada salpimentada y cocina 7 minutos, 120º, velocidad 2. Trocea 30 segundos, velocidad 4. Reserva.
Para hacer la bechamel derrite la mantequilla 1 minuto, 100º, velocidad 2. Añade la harina y mezcla 1 minuto, 100º, velocidad 5. Vierte la leche, la sal, la nuez moscada, la pimienta blanca y programa 3 minutos, 100º, velocidad 4.

ELABORACIÓN TRADICIONAL:

Sofríe la cebolla en una sartén grande o en una cazuela baja hasta que esté bien pochada (transparente). Agrega la zanahoria y sofríela hasta que esté blandita. Añade la hoja de laurel, la carne picada salpimentada y cocina hasta que esté bien rustida. Agrega el tomate, una pizca de sal y una pizca de azúcar y fríe unos 10 minutos a fuego medio-bajo. Reserva.

Para hacer la bechamel derrite la mantequilla en una cazuela. Añade la harina y mezcla bien hasta que se fría. En cuanto coja color, antes de que se queme vierte la leche, la sal, la nuez moscada, la pimienta blanca y cocina unos 5 minutos a fuego bajo-medio.

MONTAJE Y HORNEADO:

En una bandeja honda untada previamente con aceite o con mantequilla, haz capas con las láminas de pasta, la salsa boloñesa y la bechamel. Finalmente, cubre con bechamel y queso rallado e introduce la lasaña al horno a 180º, 15 minutos y ya estará lista para comerla y chuparse luego los dedos!

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Lasaña de carne

Desayunando como reyes

Como dice el dicho popular, hay que desayunar como rey, almorzar como príncipe y cenar como mendigo.

En nuestra familia lo de cenar como un mendigo no nos va nada. Lo de comer como un príncipe, más o menos, pero lo del desayuno, lo cumplimos a raja tabla los fines de semana y en vacaciones. No sé si Felipe y Letizia con las infantas se pegarán unos desayunos así. Nos encanta sentarnos a la mesa los cinco y desayunar creps recién hechas, o pancakes, como los americanos. Algunos días incluso huevos con jamón o bacon (yo nunca, no me entran, pero los chicos sí).

Así que ayer tocaron tortitas americanas, con mermelada, o con miel, o con crema de cacao. Y hoy por no repetir he hecho cookies de chocolate.

Por si alguien se anima, os dejo dos recetas facilísimas, una para los pancakes y la otra para las cookies. Son del libro “Experimenta cuina” de la Editorial laGalera, y son recetas para cocinar con y para los niños. ¡Ahí van!

PANCAKES

Ingredientes:

  • 1/2 vaso de leche
  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • 135 g de harina
  • 1 cucharadita de levadura
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de azúcar

Preparación:

Bate la leche con el huevo. Derrite la mantequilla y añádela. Echa la harina, la levadura, el azúcar y la sal y ves mezclando poco a poco, hasta que te quede una masa fina. Déjala reposar unos 10 minutos. Luego en una sartén a fuego medio deshaz una pizca de mantequilla y echa un “cucharón” de pasta de 1 cm de altura aprox. Cuando veas que salen unas burbujitas ya puedes darle la vuelta. Cuando esté doradito lo puedes retirar. Y así con toda la masa.

COOKIES DE CHOCOLATE

Ingredientes:

  • 100 grs de azúcar blanco
  • 75 grs de azúcar moreno
  • 125 grs de mantequilla
  • 1 huevo
  • 1 pizca de sal
  • 2 cucharaditas de esencia de vainilla
  • 150 grs de harina
  • 1/2 cucharadita de levadura
  •  100 grs de chocolate negro a trocitos

Preparación:

Mezcla en un bol los dos tipos de azúcar. Funde la mantequilla y añádela mezclando muy bien. Añade el huevo y la esencia de vainilla, luego echa la harina, la levadura y la sal. Mézclalo bien y añade los trocitos de chocolate. Haz unas bolitas con ayuda de una cuchara y ponlas en una bandeja al horno forrada con papel de hornear. Deja separación entre cada galleta para que no se junten. Hornéalas 10 minutos a unos 180º, hasta que estén doraditas. Déjalas enfriar y estarán listas para comer.

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Primera receta de mi mamá

Hoy me estreno con las recetas. Aquí va una rápida, saludable y buenísima. El gazpacho de Mi Mamá.

La hice ayer, y en realidad intenté grabar un vídeo mientras lo cocinaba, para estrenarme también con los vídeos, pero la calidad de la cámara frontal es pésima y no tuve en cuenta algunos detalles, así que antes de empezar con las videorecetas ¡aún tengo que mejorar bastante!

Bueno, pues ayer pasé por la verdulería y encontré de oferta unos tomates “cor de bou” muy maduros, con una pinta estupenda y que olían como los de antaño, y compré casi 2 Kg con la idea de  convertirlos en un estupendo gazpacho.

El truco de la receta de gazpacho de mi madre es que en lugar de pan le pone manzana golden. Así queda riquísimo, y mucho más ligero. ¡Ideal para la operación biquini! Eso sí a mí nunca me queda igual que a ella. Claro que ella lleva 50 años haciéndolo y yo sólo 20 😂.

El truco de un buen gazpacho es utilizar unos tomates maduros y sabrosos. Como lo intentes esos tomates que venden en el súper que parecen de plástico, olvídate. Me ha contado gente que incluso utilizan tomate de bote. Dicen que queda bueno, y desde luego mucho más barato, pero la verdad yo no me arriesgaría. Ni siquiera me he atrevido a probarlo con los de conserva que hacía mi madre en verano con “los tomates de la Carmen de Oropesa” (son los agricultores del pueblo que cultivan los tomates más deliciosos que jamás he probado).

Bueno, a lo que íbamos, el gazpacho de ayer, con los “cor de bou” de oferta, quedó buenísimo! Aquí va la receta. Espero que la probéis y que os guste 😉!

Ingredientes:
– 1,2 Kg de tomates maduros
– 1 pepino no muy grande
– 1 cebolla tierna
– 1 pimiento verde medianito
– 1 manzana golden no muy grande (si es grande le pongo media)
– 70 ml aprox. de aceite de oliva virgen extra
– 30 ml aprox. de vinagre suave (yo uso de manzana, pero puede ser de vino, de jerez…)
– 1 cucharadita de sal
– 1/2 l de agua (o 6 cubitos grandes de hielo si quieres consumirlo inmediatamente)

Elaboración:
Lo primero, lavo toda la verdura y pelo el pepino (bien pelado, sin que quede nada de piel para que no amarge). La manzana y los tomates yo no los pelo, los pongo con piel y al final lo cuelo todo, pero podéis pelarlos y así os evitáis luego el paso del colador. Luego le quito el rabillo y las pepitas al pimiento. Introduzco todas las verduras y los frutos cortados a dados en una batidora de vaso o una robot de cocina. Podéis usar también un ” minipimer” de mano, pero tiene que tener buena potencia y necesitaréis una jarra grande para que os quepa todo bien sin salpicar. Después lo trituro bien durante uno o dos minutitos a máxima potencia. Después lo cuelo y una vez colado vuelvo a introducirlo en el vaso, añadiendo el agua o el hielo, el aceite, el vinagre y la sal. Trituro otra vez hasta que quede bien ligado. Et voilà, ¡listo para tomar!