Nutritivas Rosas de San Jordi

Mañana es Sant Jordi, día del Libro y de la Rosa. Aquí en Catalunya es un día de gran celebración y una jornada muy especial, en la cual se celebra el día de los enamorados. Es tradición regalar una rosa roja a la amada y un libro al amado. Por ello las calles de todos los pueblos y ciudades se llenan de paraditas de venta de Rosas y la cultura también sale a la calle con venta de libros por todas partes. ¡Es precioso!

Y aprovechando la ocasión me voy a estrenar con los vídeos, y qué mejor manera que con un fantástico tutorial para hacer unas nutritivas y originales Rosas de San Jordi de jamón cocido.

Como veréis son facilísimas de hacer. Solamente necesitáis unas lonchas de jamón cocido (en mi casa, siempre de La Selva), unos bastoncillos de pan y unas hojas de cebollino. ¡Espero que os gusten! Y os deseo mucho amor y mucha lectura a todos. ¡Feliz Sant Jordi!

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No soy una superwoman…

¡Y me enorgullezco de ello!

Soy madre (de tres), esposa e hija, y trabajadora. Pero no soy una superwoman, ni pretendo serlo.

Hace un tiempo me había creído que sí necesitaba ser una superwoman. Acordarme de memoria de qué día tiene excursión el mayor, de cuándo le toca vacunarse al mediano, de tener la equipación limpia para el entreno del pequeño. Además ir a trabajar, de la mañana a la tarde, algunos días hasta muy tarde, intentando darlo todo en el puesto de trabajo, sin olvidar nada, sin entorpecer el trabajo por los múltiples quehaceres y tareas familiares pendientes. Y cuando decía que tenía 3 hijos, y que trabajada a jornada completa, siempre alguien me decía que me admiraba, que era una superwoman… y eso me generaba mucha presión. Y cada vez que algo fallaba (muy a menudo, y ahora sé que es lo normal) me frustraba enormemente. Sintiéndome mala madre, o mala esposa, o casi siempre mala hija, o sintiendo que estaba haciendo mal mi trabajo. La sensación de hacerlo todo a medias y todo mal me generaba estrés y ansiedad. Que luego sufríamos todos. Mis hijos, mi marido, mis compañeros de trabajo y mis padres. Pero sobre todo, YO.

Y poco a poco, mirando a mí alrededor a mujeres como yo (madres, hijas, esposas y trabajadoras) dándome cuenta de sus fallos e imperfecciones y aún y así admirándolas mucho he aprendido a verme en ellas como en un espejo y a admirarme a mí también. Ahora sé que no voy a llegar a todo. Y lo acepto. Y no me frustro. Lo tengo clarísimo, ¡NO SOY UNA SUPERWOMAN, ni lo pretendo!

Y por eso comparto con mi marido muchas de las tareas, hago trabajar a mis hijos en casa, me apunto y me reapunto las cosas en el trabajo. Y si llevo las uñas pintadas y el pelo perfecto pues que bien, pero si no me da tiempo, pues bien aseadita y no pasa nada. Si la equipación no nos dio tiempo a lavarla, pues por un día que la vuelva a llevar sin lavar, que a los 5 minutos estará igual de sudada. Si esta semana no vacunamos al niño, iremos la semana que viene. Si llega el día de la excursión y no me acordé de la comida, pues bajo a las 7 de la mañana al súper de los paquis y compro una tortilla española precocinada, y en el bocata ni se nota… Y ahora quizás soy algo más imperfecta, pero mucho menos agobiada, y mucho más feliz.

Quizás debería cambiar el nombre del blog… ¿Qué tal “Mi mamá ya no necesita intentarlo”?

Arroz de Pavo de Navidad

Sabéis que soy fan de la cocina de aprovechamiento. Hoy vengo con una receta top de esta categoría, el arroz de Pavo de Navidad.

Cada año mi madre y mi suegra nos deleitan los días 24 y 25 de diciembre con un fantástico Pavo o Capón de Navidad, con su relleno de ciruelas, pasas, orejones, piñones, salchichas… ¡Mmmmm! Se me hace la boca agua sólo de pensarlo.

Como siempre hay sobras en casa de mi madre trato de llevarme un buen tupper. Y así lo hice este año, por lo que estuvimos varios días tirando de ello. Pero cuando ya me dijeron en casa que no querían volver repetir, decidí congelarlo, para sacarlo más adelante y hacer un sabroso Arroz de Pavo.

Así que hoy me he animado. Aquí tenéis el resultado y la receta. ¡Realmente buenísimo!

Ingredientes (para 6 pax)

Sobras del Pavo o Capón o Pollo de Navidad, con su relleno y su aceite

6 tacitas de café colmadas de arroz

12 tacitas de café colmadas de caldo de pollo

Sal

Elaboración:

En una paella, echar el relleno con los restos del Pavo desmenuzados y calentar. Cuando empieza a sofreír, echar el arroz y darle unas vueltas hasta que se dore bien y coja el sabor. Luego, echar el caldo y dejar que hierva 20 minutos. 5 minutos antes de finalizar, rectificar de sal. Como veis, ¡sencillo, rápido y buenísimo!

Taller de galletas

Durante estas Fiestas, uno de los días laborables en los que nosotros trabajábamos pero los niños no, me llamó Eva, la mamá de un amigo de mi hijo Jorge, para invitarle por la tarde a un taller de galletas navideñas en la Cookiteca de Sarriá.

Como los niños, cuando nosotros trabajamos y ellos no van al cole, estaban saturados de “pantallas” me pareció una idea genial! Allí estuvo durante un par de horas y volvió con unas galletas navideñas buenísimas.

Así que para fin de año quisimos que nos demostrase lo que había aprendido, e hicimos entre él y yo unas buenísimas y preciosas galletas navideñas decoradas. Aquí os dejo la muestra, y la receta.

Receta:

Ingredientes

125 g de mantequilla

160 g de azúcar

2 huevos

450g de harina

ralladura de limón

1 sobre de levadura química (royal o cualquier otra)

1 pizca de sal

cortapastas para galletas

fondant de colores

azúcar glass

glasa de colores o figuritas de azúcar (corazones, fideos, etc.)

Preparación:

Meclar el azúcar, la mantequilla a temperatura ambiente y los huevos. Añadir la harina y la levadura y amasar hasta conseguir una masa uniforme. Guardar en la nevera con el recipiente cubierto de film transparente durante media hora. Extiende la bola con un rodillo (para que no se pegue al banco, pon harina o azúcar glas). Con cortadores de galletas corta toda la masa que puedas en las formas deseadas, y ves colocándolas en una bandeja de horno fría, forrada con papel vegetal. Puedes volver a hacer una bola con la masa sobrante y repetir, en total, un máximo de tres veces. Luego déjalas enfriar en la nevera durante un par de horas.

Precalentar el horno a 180 grados, y transcurrido el tiempo, hornearlas durante 10-15 minutos. Luego, déjalas enfriar en una rejilla.

Para decorar, nosotros usamos fondant de colores (puedes usar fondant blanco y teñirlo del color que quieras con tinte alimenticio en gel). Debes extenderlo con el rodillo, previo poner azúcar glass en la superficie para que no se pegue. Luego, corta las formas con los mismos moldes con los que hayas cortado las galletas. Pega el fondant a la galleta con un poco de almíbar. Para los dibujos nosotros usamos unos tubos de glasa de colores que ya venden preparada. Pero puedes pegar corazones de azúcar, fideos de colores, etc.

¡Animaos y probadlo! ¡Es fácil y quedan genial! Jorge tiene 10 años y él hizo el 80%… Y ya habéis visto el resultado!

Normas para la PS4

Hoy SSMM les traerán a mis hijos una PS4. No nos entusiasmaba la idea, pero al final…

Hace varios años que alguno de ellos lo pedía en la carta, y SSMM ni caso. Ya teníamos la PS3, y aún conservamos la 1 y la 2 (herencia de mi cuñado pequeño, que cada vez que actualizaba nos pasó la anterior), así que los Reyes optaron por otros regalos más adecuados.

Pero esta vez se han puesto de acuerdo los tres para pedirla y sin pedir ninguno de ellos apenas nada más en sus cartas. Incluso Alejandro, que no es muy fan de la Play, se ha unido a sus hermanos para que la traigan.

Así que los Reyes la traerá, pero con una carta firmada por Melchor, Gaspar y Baltasar, en la cual les indica que para quedársela tienen que firmar, los tres, una especie de “contrato” con las normas de uso para la Play Station 4.

Con los teléfonos móviles, a los dos mayores, les obligamos a firmar un contrato con las normas de uso, y funcionó bastante bien. A ver qué tal nos va con la Play.

Aquí os dejo la carta con las normas, por si os pueden servir de inspiración:

San Valentín 

Los catalanes no celebramos San Valentín, tenemos nuestro propio patrón de los enamorados, Sant Jordi, y ese día nos regalamos libros y rosas… mucho más bonito, más cultural, etc. San Valentín nos parece una americanada muy cursi y hasta un poco horterilla. 
Pero cuando llegas a casa y miras a tu marido, que lleva contigo más de 20 años, y le dices bromeando “sabes que es San Valentín?, qué me vas a regalar?” y te sorprende diciendo: “pues hablando de ello…” y abre el maletín y te saca un regalazo, te quedas a cuadros y no puedes dejar de pensar “Viva el amor, viva Sant Jordi y viva San Valentín”!

Pon un manitas en tu vida

Estamos en una época donde la obsolescencia programada está a la orden del día y tenemos una cultura de las cosas basada en el “usar y tirar”.

De ese modo hace 6 años, cuando se me rompió la lavadora de una buena marca después de 10 años de uso, me recomendaron cambiarla, porque sino me iba a costar casi igual la reparación que una nueva.

Compré una de oferta de una marca del mismo grupo, pero de gama aún superior. A los tres años, de tanto uso como le damos en casa, se rompió la maneta de apertura de la puerta (de plástico, claro). Vino el técnico y cambió la puerta entera. La broma costó unos 140€.

La semana pasada, tras otros tres años de uso intenso, volvió a romperse la maneta de plástico para abrir el portón. Tenía ganas de tirar la lavadora y comprar una nueva! Porque pensé ahora otros 140€, y de aquí tres años, otros tantos… prefiero comprarme una barata y se acabó.

Pero, bendito internet, se me ocurrió buscar “maneta de puerta de lavadora” y encontré muchas empresas de repuestos que las vendían. Sólo tuve que buscar la referencia del modelo, ‘et voilà’. Por menos de 25€ y en 24 horas la tuve en casa, y mi súper manitas particular me la cambió en un periquete!

Haciendo escudella

Hoy vuelvo con una receta. La verdad es que no es de las rápidas, pero sí cunde mucho y el caldo extra congelado es muy socorrido.

Ahí va la receta…

Ingredientes:

100 g de alubias blancas ya cocidas

100 g de garbanzos ya cocidos
100 g de fideos gruesitos

70 g de arroz

2 patatas

2 zanahorias

1/4 col

1 rama de apio

1 puerro

1 nabo 

1 chirivía

1 hueso de jamón

1 hueso salado de cerdo (hace el caldo blanco)

2 huesos de ternera 

1 trozo de panceta de cerdo

1/4 de pollo o gallina

1 butifarra blanca

1 butifarra negra

1 hueso de espinazo de cerdo

200 g de carne de ternera picada

1 huevo

2 dientes de ajo
Perejil picado

Pan rallado

Harina

Sal

Elaboración:

Para hacer las pelotas, en un bol pon la carne picada con la sal, el huevo, el ajo, y el perejil picado, mézclalo bien y dale forma de pelotas, (tipo albóndigas) pásalas por pan rallado y harina y resérvalas

Pon una olla grande con abundante agua, un poco de sal, los huesos, el pollo o gallina y las butifarras, déjalo cocer a fuego medio unos 45 minutos, incorpora las verduras, pasado unos minutos, añade las “pilotes” (albóndigas). Cuando esté todo cocido apaga el fuego.

Cuela el caldo, pásalo a otra cazuela y ponla al fuego. En este caldo cuece el arroz y, a media cocción, añade los fideos, los garbanzos y las alubias ya cocidas, y añade trocitos de col cortadita, de patata, zanahoria, trocitos de las dos butifarras, la pelota y ternera y pollo desmenuzado. Para chuparse los dedos!

Y con las verduras que os sobren puré para otro día. Y el caldo sobrante lo congeláis y para otra cena.